De cara a 2030 y 2038, los requisitos se vuelven más estrictos. Los envases deberán alcanzar mayor reciclabilidad y se endurecen las reglas para reducir espacio vacío. Para las bolsas stand up significa: avanzar hacia monomaterial, estructura simple, menos tinta y recubrimientos, instrucciones claras de separación y formatos eficientes, para llegar preparado a los próximos hitos.
